Sibl lograba el triunfo de la forma más dura posible, escapándose en solitario a falta de 30 km del final y luchando contra el grupo perseguidor hasta el último momento. “Creo que este era mi gran sueño de este año, porque mi idea era estar entre los 3 primeros de la general, pero ganar una etapa es también un gran honor. Cuando he atacado seguramente no era el más fuerte, pero he encontrado la fortaleza mental necesaria para aguantar” explicaba el vencedor de la jornada.
Aún así la etapa tuvo cierta tensión. Michael Borup, 2º clasificado al imponerse en el sprint del grupo, explicaba que “si, Sibl estaba muy fuerte hoy, pero su comportamiento ha sido poco deportivos. Siempre atacaba a Bettin cuando éste tenía algún problema.”
Por parte del líder, Bettin volvía a sufrir un pinchazo, y en esta ocasión era Benoit Joachim quien se tenía que sacrificar para no acabar con las opciones de triunfo del italiano. Mientras, el otro componente del equipo del líder prefería mantenerse en el primer grupo. Cuando Bettin se iba y Joachim procedía a reparar el pinchazo de la rueda, su bombona de CO2 fallaba, teniendo que hincharla a mano, lo que, a la vista de los numerosos gritos de rabia que realizó, no entraba en sus planes.
| Website desarrollado por esferaweb.com - 2003/2008 - (Hosting, diseño y programación) |